A estas alturas ya sabréis la inteligencia que posen los pastores alemanes algo que les hacen especialmente idóneos para aprender a gran velocidad. Pero claro para poder aprender hace falta los servicios de un buen maestro. Para esto lo mejor es contratar un profesional que nos enseñara de una manera mucho más eficaz a moldear el comportamiento de nuestra mascota. Pero si no disponemos del dinero para hacer frente a esto os voy a enseñar unas lecciones básicas para que seáis vosotros mismos los que adiestréis.

Para empezar deberéis recordar tres puntos importantes a tener en cuenta en el adiestramiento de nuestro perro. Estos puntos serán de vital importancia para que nuestra misión concluya eficazmente.

  1. Debemos enseñarle quien manda, no lo convirtáis en el macho alfa pero tampoco seáis dictadores.
  2. La constancia y la paciencia es una virtud. Con dos sesiones al día bastara para enseñarle, pero deberemos estar vigilando su comportamiento durante todo el día.
  3. Ser divertidos. Un perro que no se divierte no aprenderá nada.

Entrenar un cachorro de Pastor Alemán

Esta raza es muy inteligente por lo que podremos empezar a adiestras a nuestro perro desde bien temprano o siendo ya un poco adulto. Por su carácter son perros que desarrollan una gran sociabilidad tanto con las personas como con los diferentes animales de la casa. Este será un factor a trabajar.

La mejor edad para empezar a moldear a nuestro perro es la de mes y medio, sabiendo esto, empezaremos con los siguientes ejercicios. Bien empecemos con algo básico. Deberemos prepararlo para cosas tan necesarias como es acudir al veterinario, para que este tranquilo cuando acudamos al veterinario. Para este fin empezaremos a tocar cuidadosamente a nuestro cachorro por las diferentes partes que más adelante serán de continua observación. Estas partes serán: orejas, cola, pies, boca, ojos y le acariciaremos como si le estuviéramos cepillando para que se vaya acostumbrando.

El paso anterior hará un perro más dócil para sus cuidados, algo imprescindible. Pasemos ahora a ordenes típicas como pueden ser sentarse, tumbarse, estarse quieto o venir. Para esto deberemos seguir el punto 2 arriba mencionado. Es decir, deberemos ser pacientes ya que son acciones que tardaran en realizar. Estos ejercicios irán acompañados de una golosina y de elogios una vez que hallan conseguido realizar dicha acción.

Cuatro acciones basicas para nuestro perro

  1. Sentarse: Un ejercicio muy fácil de realizar para que nuestro perro se siente consiste en ponernos un metro de él con la recompensa en la mano. Una vez situados retrocederemos unos pasos llevándonos la golosina hacia una altura cerca de la barbilla. Con esto es muy posible que el perro se siente. Si conseguimos que se siente le recompensaremos con la golosina y repetiremos el ejercicio.
  2. Quieto: En nuestro paseo diario podremos poner en practica un ejercicio para que consigamos que a nuestra señal se pare. Para ello iremos caminando normalmente y nos pararemos diciéndole quieto. En caso de obedecer se le procederá a dar su recompensa repitiendo este paso cada cierto tiempo. Cuando veamos que ya domina este aspecto procederemos a fortalecer este ejercicio. Para ello le daremos la orden de quieto y nos alejaremos dándole la espalda, en caso de que nos siguiera le diríamos un “NO” y volveríamos a repetir el proceso hasta que se quedase quieto.
  3. Venir: La acción “Ven” es posiblemente la más sencilla de realizar. Para ello, y después de que hallamos conseguido que domine la acción de estarse quieto, procederemos a mandarle que se este quieto. Nos alejaremos unos metros y le diremos “Ven” sino conseguimos que venga de primeras procederemos a darnos unos golpes en las piernas. Una vez conseguido que realice esta acción le daremos su premio.
  4. Tumbarse: Tumbarse es la acción más cómoda para mantener tranquilo a nuestro perro, dado que es una posición más cómoda para él. Para ello nos pondremos cerca de él con una golosina en nuestra mano. Iremos bajando la golosina para que el perro la siga pero sin que consiga cogerla. Si conseguimos que baje, pero que aun no se halla tumbado del todo, le ayudaremos moviéndolo con nuestra mano para que se tumbe. Una vez conseguido que se tumbe le recompensaremos. Este ejercicio lo repetiremos en series de diez veces solo premiándolo cuando consigamos el resultado esperado y no por más de 15 min. No es bueno que el perro se frustre. El ejercicio se dará por bueno si de cada diez intentos ocho o nueve los cumple con nota. Con el tiempo quitaremos la golosina para que no se acostumbre a un premio constante.

Posiblemente estas cuatro acciones sean las más utilizadas en el ámbito domestico y las que nosotros más vayamos a realizar. Existen muchos mas ejercicios para diferentes acciones pero creo que con estas son suficientes para nuestros menesteres. Aun así hay otro punto excepcional que trata sobre el tema de educarle cuando es cachorro. Este ejercicio es para que cuando crezca pueda recibir los cuidados necesarios para su higiene.

La hora de la comida otro buen ejercicio

La hora de la comida es también una buena forma de ir creando un perro sociable. Muchos perros sienten a los que les dan de comer una amenaza que intenta quitarle la comida. Para evitar esto tenemos varias maneras de actuar, una de ellas será la de ir acariciándole mientras come consiguiendo con esto que asimile que no intentas hacerle nada malo. Pero si esto no funciona y ves como empieza a ponerse tenso o incluso a gruñir deberemos actuar rápidamente y quitar el plato de la comida.

Tenemos que tener en cuenta que piense que nuestra mano no es un tipo de agresión que intenta quitarle su comida. Para contrarrestar esto te puedo dar dos acciones a realizar una se trata de ir echando comida al plato mientras el come o bien algo un poco más “drástico”.

Este método consiste en darle de comer con la mano sin el plato cerca. Una vez que el se sienta más tranquilo acercaremos el plato VACIO para que sienta que no tiene que proteger el plato. Dejaremos caer algún trozo de comida dentro del plato para que lo coma en nuestra presencia y elogiándolo si su actitud es buena.

Como ultimo aporte o nota, sobre los ejercicios anteriormente mencionados, deberéis repetir siempre la misma palabra de orden cambiar de palabra para una misma acción hará que nuestro Pastor Alemán no aprenda nada. Y recordar ser divertidos.